La Unión Astronómica Internacional (UAI) ) aprobó por unanimidad, en Praga, la definición científica de lo que es un planeta en el Sistema Solar, según la cual se excluye Plutón como tal, tras largas e intensas controversias sobre esta resolución, y pasa a ser considerado como "planeta enano".
Con la decisión votada el 24.08.06 por unanimidad en el pleno de la XXVI asamblea general de UAI se reduce el número de planetas en el Sistema Solar de nueve a ocho. Los más de 2.500 expertos de 75 países reunidos en la capital checa reconocen de esta forma que se cometió un error cuando se otorgó a Plutón la categoría de planeta en 1930, año de su descubrimiento.
De hecho, la definición adoptada hoy llena un vacío que existía en este campo científico desde los tiempos del mítico astrónomo polaco Copérnico (1473 a 1543).
La nueva definición
La nueva definición contempla tres grupos de planetas, el primero con los ocho planetas "clásicos", Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Neptuno, Saturno y Urano; luego un segundo que son los asteroides y un tercer grupo con Plutón y el nuevo objeto UB313, descubierto el año pasado.
Estas tres categorías quedan definidas de la siguiente manera. Primera: "Un planeta es un cuerpo celeste que está en órbita alrededor del Sol, que tiene suficiente masa para tener gravedad propia para superar las fuerzas rígidas de un cuerpo de manera que asuma una forma equilibrada hidrostática, es decir, redonda, y que ha despejado las inmediaciones de su órbita".
Segunda categoría: "Un planeta enano es un cuerpo celeste que está en órbita alrededor del Sol, que tiene suficiente masa para tener gravedad propia para superar las fuerzas rígidas de un cuerpo de manera que asuma una forma equilibrada hidrostática, es decir, redonda; que no ha despejado las inmediaciones de su órbita y que no es un satélite".
Tercera categoría: "Todos los demás objetos que orbitan alrededor del Sol son considerados colectivamente como 'cuerpos pequeños del Sistema Solar".
Objeto de disputas durante décadas
Plutón, descubierto hace 76 años por el científico estadounidense Clyde Tombaugh (1906-1997), ha sido objeto de disputa desde hace décadas, sobre todo debido a su tamaño, que fue reducido año tras año y que ha sido establecido ahora en 2.300 kilómetros de diámetro.
De esta forma, Plutón es mucho más pequeño que la Tierra (12.750 kilómetros) pero también que la Luna terrestre (3.480 kilómetros) e incluso que UB313 (unos 3.000 kilómetros), que sin embargo se encuentra mucho más lejos del Sol.
Otro argumento en contra de Plutón es la forma poco ortodoxa de su órbita, cuya inclinación no es paralela a la de la Tierra y a los otros siete planetas del Sistema Solar.
Plutón era hasta el 24.08.06 el planeta más pequeño, frío y distante del Sol -a casi 6.000 millones de kilómetros-, su diámetro es de 2.300 kilómetros y su temperatura media superficial llega a los 215 grados bajo cero. Fue descubierto en 1930 y se caracteriza porque su órbita, cruza la de Neptuno y se sitúa más cerca del Sol por periódos de veinte años.
Plutón está aún sin visitar, sólo la sonda Pioneer 10 de la NASA, lanzada al espacio en 1973, sobrepasó su órbita en 1993. El 19 de enero de 2006, la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio de EEUU (NASA) envió la cápsula Nuevos Horizontes para analizarlo y se espera que llegue a mediados de 2015.
La considerada luna de Plutón, Caronte, cae en la definición de planetas enanos, según la clasificación adoptada por la Union Internacional de Astrónomos. Este cuerpo junto con Plutón podría terminar siendo considerados un sistema planetario binario, dado que Caronte no orbita a Plutón, si no que los dos cuerpos se orbitan mutuamente.
2003AU313, también llamado Xena, en honor a un programa televisivo cuya protagonista es una princesa guerrera de este nombre, fue fotografiado por primera vez el 31 de octubre del 2003 en el observatorio Palomar, del Instituto de Tecnología de California. Sus descubridores, Mike Brown, Chad Trujillo y David Rabinowitz propusieron que, dado que era de al menos el mismo tamaño que Plutón, fuera reconocido como planeta. Asunto que contribuyó a aumentar el debate acerca de la definición de este término. El nombre final de este cuerpo celeste aún no ha sido decidido. Este objeto tiene un satélite llamado 'Gabrielle'.
Otros cuatro objetos celestes de menor tamaño y aún mas lejos que Plutón caerían en la definición de 'planeta enano', sus nombres son 2005FY9, 2003EL61, Sedna, y Quaoar, estos tienen un diámetro de entre la mitad y tres cuartas partes la de Plutón.
Los ocho Planetas
El planeta más cercano al Sol es Mercurio, su superficie está cubierta de cráteres y debido a esta cercanía, es el que sufre los mayores cambios de temperatura, que oscilan entre los 430 grados centígrados de día y los 180 grados bajo cero de noche. Es el segundo más pequeño del Sistema Solar, después de Plutón, con un diámetro un 40% más pequeño que el de la Tierra y un 40% más grande que el de la Luna.
Venus es el segundo planeta en orden creciente de distancia al Sol. La estrella matutina de los poetas es el objeto más brillante del cielo, después de la Luna y el Sol. Su atmósfera se compone principalmente de dióxido de carbono (96%) y nitrógeno (tres%).
La Tierra es el tercer planeta más próximo al Sol, del que está distanciada una media de casi 150 millones de kilómetros. Su diámetro -12.756 kilómetros- es poco mayor que el de Venus y su atmósfera está compuesta de nitrógeno (77%), oxígeno (21%) y otros compuestos (2%), lo que le permite la existencia de vida en su superficie. La órbita que describe el planeta respecto al Sol dura 365,256 días, y la rotación completa sobre si misma, 23,9 horas.
El cuarto del Sistema Solar y el séptimo en cuanto a masa es Marte. Recibe el nombre del dios romano de la guerra y es conocido como el Planeta Rojo por sus tonos rosados y posee dos satélites que lo rodean, Phobos y Deimos.
El siguiente, Júpiter es el planeta más grande del Sistema Solar y rota a gran velocidad: un día dura 9 horas, 50 minutos y 24 segundos. Está compuesto de hidrógeno y helio, por lo que su estado es gaseoso, y carece de superficie sólida. Este planeta posee un sistema de anillos y 28 lunas, cuatro de las cuales fueron descubiertas en 1610 el astrónomo italiano Galileo Galilei: Io, Genímedes, Calixto y Europa.
El sexto, Saturno, es conocido por sus brillantes anillos y es el segundo más grande del sistema y el menos denso. Gira a una elevada velocidad, lo que provoca el achatamiento de sus polos. Además es, después de Júpiter, el planeta del sistema solar con más lunas a su alrededor, 31 en total.
Urano, descubierto en 1781, tiene una coloración verdosa debido a la presencia de metano en su atmósfera. Cuenta con 27 satélites conocidos y posee un eje de rotación tan inclinado que incluso llega a tener los polos prácticamente en el plano de la elíptica.
Neptuno es ahora el último planeta del sistema, descubierto en 1846, es el tercero más grande tras Júpiter y Saturno. Sobre él orbitan trece satélites y al igual que Urano, es verdoso por la presencia de metano en su atmósfera.
Descubierto el décimo planeta del Sistema Solar
El objeto más grande en ser encontrado en nuestro sistema solar desde el descubrimiento de Neptuno, en 1846, fue visto por la primera vez en 2003, pero recientemente se confirmó que es un planeta. Designado 2003 UB313, tiene un diámetro de 3.000 kilómetros y es un mundo de piedra y hielo un poco más grande que Plutón. Esta ubicado a dos veces la distancia de Plutón, en una órbita curiosa, formando un ángulo con las órbitas de los otros planetas. Los astrónomos creen que, en algún momento de su historia, Neptuno probablemente lo lanzó a su extremamente inclinada órbita de 44 grados.
El Instituto Tecnológico de California (Caltech), en una investigación financiada por la NASA, ha confirmado la existencia del "décimo planeta del Sistema Solar". El objeto, un cuerpo de roca y hielo provisionalmente bautizado como 2003-UB313, orbita alrededor del Sol a una distancia de 97 unidades astronómicas (14.400 millones de kilómetros). El planeta, descubierto el pasado 8 de enero mediante el Telescopio Samuel Oschin, en el observatorio de Monte Palomar (California), "será visible con un telescopio en los próximos seis meses, en la constelación Cetus", señaló Michael Brown, del Instituto Tecnológico de California (Caltech).
El astrónomo detalló que se trata de un miembro típico del cinturón Kuiper de asteroides, pero se le puede calificar como planeta debido a su tamaño, 1'5 veces mayor al de Plutón, el planeta hasta ahora más lejano y descubierto en 1930. Su periodo de traslación en torno a la estrella es de 560 años.
El descubrimiento fue resultado de un trabajo conjunto en el que también participaron, además de Brown, los científicos Chad Trujillo, del Observatorio Gemini, en Mauna Kea, Hawai, y David Rabinowitz, de la Universidad de Yale.
El supuesto planeta fue fotografiado el 31 de octubre de 2003, pero estaba muy distante y sólo fue posible determinar su movimiento en un análisis de nuevas imágenes realizado en enero.
En los últimos siete meses los científicos han estado estudiándolo para realizar un mejor cálculo sobre su tamaño y sus movimientos, señaló Brown, quien añadió estar "en un ciento por ciento seguro de que es el primer objeto más grande que Plutón captado en los extremos del Sistema Solar".

El nuevo planeta, marcado con el círculo blanco, se mueve a través de un campo de estrellas el 21 de octubre de 2003. Las tres fotografías fueron captadas con una diferencia de casi 90 minutos. Crédito de la imagen
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Descubren planeta similar a Júpiter que orbita alrededor de tres soles
La constelación de Cygnus, a unos 149 años luz de la Tierra, alberga un planeta, ligeramente más grande que Júpiter, que orbita alrededor de tres soles, un descubrimiento que publica la revista Nature. El autor del singular hallazgo es un investigador del Instituto de Tecnología de California (CALTECH) Maciej Konacki que ha estudiado los datos proporcionados por el telescopio de 10 metros Keck 1, en Hawai.
Dado que el planeta tiene que "competir" con la actividad gravitacional de tres cuerpos, su descubrimiento "promete desafiar las teorías de cómo se han formado los planetas", según el autor del trabajo.
El planeta orbita la estrella principal del sistema de triples estrellas conocido como HD188753, que están "tan cerca" las unas de otras como lo está el Sol de Saturno (1.427 kilómetros por 10 a la novena potencia).
El planeta tarda 3 días y medio en orbitar su "sol", que es "amarillo", es decir muy similar al Sol. El más grande de los otros dos "soles" sería naranja, y el más pequeño rojo.
Imitando al cine
Konacki se refiere al nuevo tipo de planeta como "Tatooine planetas" debido a la semejanza con la vista del cielo que tenía el personaje de Luke Skywalker en la primera entrega de la película "La Guerra de las Galaxias".
El hallazgo de Konacki fue posible gracias a un método nuevo que permite medir con precisión las velocidades de todos los miembros de un sistema binario y de uno múltiple.
Los científicos descubrieron en 1995 el primer planeta del tipo "Júpiter caliente", es decir un cuerpo extrasolar de gas gigantesco con un período orbital de tres a nueve días.
Hoy, son ya más de 20 los planetas que se conocen como ese orbitando otras estrellas.
Se cree que se formaron en un disco de gas y materia condensada en un espacio no menor a tres unidades astronómicas (tres veces 93 millones de millas la distancia entre el Sol y la Tierra).
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ASI ES EL CENTRO DE LA VIA LACTEA !
Del mismo modo que los médicos utilizan Rayos X para escudriñar el interior del cuerpo humano, los astrónomos los utilizan para ver a través de las oscuras nubes de gas y polvo que ocultan el centro de la Vía Láctea.
Este mosaico cubre un área de 400 por 900 años luz, fue realizado con varias imágenes del telescopio espacial Chandra de las regiones centrales de nuestra Vía Láctea, muestra cientos de estrellas enanas blancas, de neutrones y agujeros negros bañados en una niebla de gas incandescente a multimillones de grados. El agujero negro supermasivo del centro de la Galaxia se ubica dentro del área luminosa blanca del centro de la imagen. Los colores no son reales e indican niveles de energía de los rayos X - rojo (bajo), verde (medio), y azul (alto), este tipo de luz es invisible al ojo humano y es cientos de veces más energética que la luz visible.
El mosaico da una nueva perspectiva de cómo, la actividad en las turbulentas regiones del Centro Galáctico afectan la evolución de toda la Galaxia. Un análisis de los rayos X detectados mostraron que la temperatura del gas tiene unos 10 millones de grados.
Esta gas caliente parece estar escapando desde el centro hacia el resto de la Vía Láctea. La corriente de gas, enriquecido quimicamente por la frecuente destrucción de estrellas, distribuirá estos elementos en los suburbios galácticos. Debido a que se encuentra apenas a 25.000 años luz de nosotros, el centro da nuestra Galaxia es un laboratorio excelente para estudiar los núcleos de otras galaxias. (Fuente e imagen: Observatorio de Rayos X Chandra, NASA)
La primera calculadora astronómica
Predecía los eclipses solares y lunares
Investigadores de la Universidad de Cardiff, en el Reino Unido, han desvelado la enorme complejidad del 'Mecanismo de Antiquitera', una herramienta astronómica elaborada en el siglo II a.C. que, según los científicos, permitía predecir los eclipses lunares y solares a través de cálculos matemáticos babilónicos.
Las conclusiones de la investigación sobre este mecanismo, que debe su nombre a la isla griega de Antiquitera, donde fue descubierto en 1901 entre los restos de un naufragio romano, se han publicado en la revista 'Nature'.
Mike G. Edmunds y su equipo de científicos utilizaron imágenes y tomografías de rayos X de alta resolución para estudiar los fragmentos que se conservan del 'Mecanismo de Antiquitera', una computadora analógica mecánica de bronce que se cree servía para calcular las posiciones astronómicas, sobre todo las fases de la luna y el calendario lunisolar. Los autores señalan que en las sociedades primitivas los calendarios eran esenciales para fijar los tiempos agrícolas y los festejos religiosos.
El dispositivo griego contiene una complicada maquinaria de al menos 30 engranajes de bronce realizados a mano y de gran precisión dentro de una carcasa de madera cubierta de inscripciones. Debido a la fragmentación de los restos del mecanismo, sus funciones específicas han permanecido sin esclarecer.
Según los investigadores, esta herramienta astronómica predecía los eclipses lunares y solares sobre la base de los ciclos de progresión aritméticos babilónicos. Los investigadores pudieron reconstruir el funcionamiento de los engranajes y duplicar el número de inscripciones que se habían descifrado hasta el momento del estuche de madera. Según los científicos, esta herramienta es técnicamente más compleja que cualquiera de los dispositivos existentes durante al menos 1.000 años después.
El texto es astronómico y en él existen muchos números que podrían referirse al movimiento de los planetas y los engranajes son una representación mecánica de una teoría del siglo II antes de cristo, desarrollada por el astrónomo griego Hiparcos, que explicaba las irregularidades del movimiento de la Luna en el cielo derivadas de su órbita elíptica.
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LLUVIA DE LAS PERSEIDAD
Las Perseidas aparecen todos los años, comenzando a finales de julio y alargándose hasta agosto. Los observadores al aire libre pueden ver, en el momento oportuno, bolas de fuego de colores, tormentas ocasionales y, casi siempre, largas horas de elegantes meteoros centelleantes. Entre las muchas noches que dura la lluvia, siempre hay alguna más favorable que el resto. Este año ha sido la del 12 al 13 de agosto.
Una noche con las estrellas
El Area de Cultura del Ayuntamiento de Roquetas de Mar quiere acercar el conocimiento del cielo a la gente y ello tanto desde la perspectiva mitológica como científica, pero siempre de una manera atractiva y divertida.
¿Qué son las estrellas? ¿Cómo se distinguen y qué nombre tienen las constelaciones? ¿Qué historias mitológicas las acompañan? ¿Quién no ha oído alguna vez hablar de las famosas lluvias de estrellas? Hemos aprovechado que la noche del 12 de agosto tiene lugar la lluvia de estrellas conocida como “Las Perseidas” para dar respuesta a esas preguntas al tiempo que disfrutamos del espectáculo del cielo nocturno.
Playa de las PalmerillasSábado, 12 de agosto
Thorsten Denk nos explicó a través de fotografías cómo es el sistema solar en el que vivimos.
Antonio Herrera nos enseñó a localizar las constelaciones y los planetas del verano, mientras nos cuenta historias sobre su mitología.
Los componentes de la Asociación Astronómica ORION montaron telescopios para que poder ver más cerca la Luna, planetas y otras galaxias.
El resto de la noche disfrutamos del impresionante espectáculo de las famosas “Perseidas” al tiempo que nos recreamos con la visión de nuestro cielo nocturno.
Galería de imágenes tomadas por Alejandro de la Paz
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Las Perseidas
El nombre de Perseidas se debe a que la zona del cielo desde donde parecen salir los meteoros se encuentra en la constelación de Perseo. La popularidad de las Perseidas es debida parcialmente a su gran actividad, más intensa que la mayoría de las lluvias, y en parte a que se produce en agosto, mes de verano durante el cual, lejos de las luces de las ciudades, se puede disfrutar más del cielo nocturno debido a las cálidas temperaturas.
El Sistema Solar contiene gran cantidad de partículas de polvo formando nubes. Las partículas que componen este polvo presentan diferentes tamaños (la mayoría miden alrededor de una micra, una millonésima de metro). Estas aglomeraciones de polvo suelen asociarse a restos de materia que los cometas van dejando a lo largo de sus órbitas en sus sucesivos pasos por las proximidades del Sol y la Tierra. Cuando una de estas partículas entra a gran velocidad en la atmósfera de nuestro planeta, produce un trazo brillante en el cielo que denominamos comúnmente "estrella fugaz". En el caso de la "lluvia de estrellas" de las Perseidas, la órbita atravesada es la del cometa Swift-Tuttle. El periodo de este cometa (tiempo que tarda en dar una vuelta alrededor del Sol) es de 135 años y su última aparición se produjo el 11 de diciembre de 1992. Ese año se observaron más de 300 meteoros por hora, más de 3 veces la cantidad habitual. Desde entonces, la actividad ha menguado casi hasta su nivel normal de unos 60 a 100 meteoros por hora. Para quienes quieran disfrutar de la lluvia se aconseja la observación a simple vista, sin telescopio ni anteojos de ningún tipo. Cualquier punto de observación (playa, terraza, campo, etc.) es bueno siempre que ofrezca un horizonte despejado hacia el sur y hacia el este y no tenga luces brillantes cerca. Si se vive en el campo, se podrá observar la lluvia perfectamente desde la propia casa.
POR: EDUCADORES ASOCIADOS
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YO MISMO dijo
ESTO ES UN ASKOKOKOKOKOKOKOKO
13 Noviembre 2007 | 06:18 PM